En el Canadá, los edificios consumen
aproximadamente el tercio de la energía total utilizada, los dos
tercios de la electricidad y la octava parte de los recursos de agua,
además de transformar tierras que proporcionan recursos ecológicos
valiosos. La acreditación LEED ® es la vía privilegiada para
reducir el consumo de recursos durante la construcción de un
edificio y a lo largo de su utilización.
El mundo de la construcción se despreocupa
generalmente de la energía gastada y de los materiales utilizados en
las obras de construcción. Es cierto que cada edificio en obra o en
renovación necesita cantidades de cemento, madera, metales y otros
recursos agotables.
De ese modo, la obtención de la acreditación LEED
® asegura que el empresario y los conceptores del proyecto
hicieron todos los esfuerzos imprescindibles para reducir la "huella
ecológica" del edificio durante su concepción y en vista a su
utilización futura. Estos esfuerzos permiten reducir el consumo de
recursos energéticos (electricidad, agua, calefacción) disminuyendo
por consiguiente los gastos de explotación. Además de reducir el
"peso medio ambiental" de la estructura, el objetivo de la
acreditación es garantizar a los que ocuparán el edificio que
tendrán las condiciones de vida más saludables en cuanto a la
calidad del agua, del aire, de la ergonomía, del espacio, etc...
La utilización mejorada del espacio incrementa la
productividad de los empleados y les llama la atención al medio
ambiente, contribuyendo al desarrollo de una comunidad sana. Esta
sensibilidad a la cuestión medio ambiental de parte de los
gestionarios aumenta el valor del edificio y de la organización.